Como un rayo de sol que entró por mi ventana,
aquella mañana, tu amor llegó a mí,
llenando de luz mi total oscuridad.
Secando mis lágrimas con tus manos de terciopelo,
sacando mis penas, miedos.. y haciendo que albergara,
ilusión, esperanza, felicidad...
Tu, que tienes un corazón inmenso, miraste por mi...
Hoy y siempre cuidaré yo de ti.
No hay comentarios:
Publicar un comentario