Aún recuerdo el brillo de sus ojos eclipsando atardeceres,
amaneceres infinitos de dulce despertar.
Marchitar de rosas, envidiosas de tu piel…
Miel de tu boca, flor entre las flores...
amaneceres infinitos de dulce despertar.
Marchitar de rosas, envidiosas de tu piel…
Miel de tu boca, flor entre las flores...
Olores percibidos en la distancia, traídos hasta mí por tu brisa,
sonrisa que nunca olvidaré de tus labios...esos labios...
Naufragios de mis besos en los mares de tu boca...
Fui roca, que abrazaste con la espuma de tus brazos,
lazos que no ahogaban, no apretaban, solo unían…Caricias a solas,
pequeñas olas, tímidas, furtivas, que llegan a tu orilla
y se arrodillan ante ti...
Allí, donde la luna pierde su reflejo,
ante el espejo de un amor tan inmenso, tan intenso...
pensé en ti…en mí…
Y comprendí lo que sentí,
que viví a tu lado, la más bella historia...
que viví a tu lado, la más bella historia...
Cada poema me gusta mas que el anterior... pero este... este puede conmigo!
ResponderEliminarEres muy bueno..!
Haces que se me pongan los pelos de punta cada vez que entro por aquí...
Muaaaaak!
Muchas gracias Lady Funeral...es un honor tenerte por aqui.
ResponderEliminarEl honor es mio...
ResponderEliminar