Aún recuerdo la batalla perdida,
escudos rotos, lanzas partidas,
espadas melladas, armaduras hundidas...
Flechas agotadas, arcos tronchados,
el campamento a cenizas reducido,
incalculables los muertos, numerosos los heridos.
Junto a mis pies, sudor y sangre forman ríos,
aún oigo gritos pidiendo auxilio...
Miro al cielo y me encomiendo a ti...
Oh! Mi Diosa Sejmet,
dame fuerza y valor en este momento,
necesito cobrar la fe y el aliento.
Asido a mi espada y apretando los dientes,
inicio la carrera contra mis contendientes.
Con tu luz iluminado
y a tu imagen aferrado
voy venciendo al enemigo...
¡No pueden conmigo!
La victoria está cerca, el fin se aproxima...
Mírame Sejmet, grito hincando mis rodillas en la tierra,
gracias a tu ayuda y aún perdiendo una batalla,
¡he ganado la guerra!...
Primooo, que bonico texto!! que emotivo... y que sensacional... muy bien!! sigue así... que nadie te pare... Un besote fuerte!!
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